Afrontamos nuestras penas, enterrando nuestros sueños y amaneciendo a oscuras.
Aprendemos a competir desde una cuna y el tiempo se nos escapa porque solemos vivir pensando en el mañana.
Morimos por dentro y peleamos, mientras, vamos creciendo.
Creemos que quien tiene más, vale más y es el que más gana.
Somos una especie egoísta, hipócrita , a veces, y sólo cuando se apaga el universo y nos sentimos solos contamos los defectos que nos queremos corregir.
Nos amarga la agonía, palabra muy corta que a veces sentimos muy larga.
Con la familia terminamos por romper y el silencio del amigo nos acusa.
Maldecimos a la ciudad y a los sinvergüenzas que la dirigen.
Parece que buscamos a alguien, pero no sabemos a quién.
No... Esto no es el paraíso. Demasiada gente diviso a las que la manipulación les ciega.
Quizá ando enamorada de los humanos sin disfraz, también aterrada. Así que no me tengáis en cuenta si mi corazón revienta; 7.000.000 de habitantes y no veo a casi nadie.
Demasiado siento y veo, pero queda poco más que tristezas, miedos y pretextos.
No es un mundo, es una ilusión.
Una carta de postres saboreada por los 10 más ricos de un país, mientras que los otros 40 millones sólo alcanzar a mirar los precios y humedecerse las comisuras de los labios.
Una mentira.
Un sueño, una media vida, que no vida sino límite de la angustia.
Esta no-vida, camuflada entre palabras y abrazos, tal vez un beso de vez en cuando, se precipita hacia el vacío de la muerte, sin haber llegado a ser vivida realmente.
Luchamos contra el tiempo con cremas faciales, con risas y, los 10 más ricos, con operaciones de estética.
Pero no nos engañemos; la vida se acaba y... No la vivimos del todo.
Yo, como joven por fuera y anciano por dentro, te advierto:
No vivas muriendo. Porque morirás sin vida.
miércoles, 20 de febrero de 2013
martes, 15 de enero de 2013
Camuflaje emocional.
Abro la ventana cada día, haga frío o haga calor, para que esa primera toma de aire me despeje por dentro y por fuera. No voy de profundo, no me creo mejor que nadie por realizar ese ritual día tras día, no soy nadie.
¿Por qué entonces, teniendo este concepto de humildad e individualidad bien asentado en mí, miento? ¿Por qué aparento ser superior? Por qué.
No siento los "te quiero", no sé lo que es un "te amo", no pienso en la amistad que mantengo con X personas... No soy real, ni tangible, ni estoy aquí. Mi vida pasa, paralela a la tuya, sin pausa. Desechando personas. Desechando planes. Desechando metas.
Soy todo y nada; soy un tópico, un recuerdo, una historia y mil deseos. No soy.
Soy el lugar de los romances perdidos. Soy la cascada de lágrimas caprichosas por deseos incumplidos. Soy el viento cargado de palabras malsonantes y ásperas que recorren tu ciudad. Soy falso y envidioso. Soy poder. Soy ruina...
SOY LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI.
Cuando sales a la calle vas en busca de paraísos terrenales ligeramente artificiales y de algún que otro cigarrillo.
Nunca tuviste miedo a la muerte, aunque por el contrario tampoco lograste encontrar el equilibrio durante el camino.
Hace unos días te dejaste ver un poco por la calle Soledad. Se chismorrea o dicen las malas lenguas que tienes pensado crear recuerdos extrovertidos cuatro manzanas más allá, justo en al calle Dueñodetusactos, al lado del barrio Tedaigual... Aunque eso no importa, porque quizá mañana las malas lenguas vuelvan a alzar sus voces y te veamos por la plaza Consecuencias, pero eso no es más que otra historia y todo eso no ha ocurrido todavía.
Queda mucho que escribir. Mucha mierda que aguantar.
ESTA ES MI SOCIEDAD.
Cuando sales a la calle vas en busca de paraísos terrenales ligeramente artificiales y de algún que otro cigarrillo.
Nunca tuviste miedo a la muerte, aunque por el contrario tampoco lograste encontrar el equilibrio durante el camino.
Hace unos días te dejaste ver un poco por la calle Soledad. Se chismorrea o dicen las malas lenguas que tienes pensado crear recuerdos extrovertidos cuatro manzanas más allá, justo en al calle Dueñodetusactos, al lado del barrio Tedaigual... Aunque eso no importa, porque quizá mañana las malas lenguas vuelvan a alzar sus voces y te veamos por la plaza Consecuencias, pero eso no es más que otra historia y todo eso no ha ocurrido todavía.
Queda mucho que escribir. Mucha mierda que aguantar.
ESTA ES MI SOCIEDAD.
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